foto: Juan ignacio Calcagno

Nací en Buenos Aires el 23 de mayo de 1965, hijo de un dentista y una profesora de inglés.

Siempre leí mucho y rápido y escribí despacio. La anécdota familiar dice que aprendí a leer por mi cuenta a los cinco años y que se enteraron el día que empecé a recitar en voz alta el menú de un restaurante.

Hice la primaria y la secundaria en escuelas públicas de Villa Pueyrredón y Villa Devoto como alumno discreto y sigilosamente reacio a la autoridad.

Aprendí a andar en bicicleta a los 12 años y practiqué sin convencimiento básquet, volley y boxeo.

Los fines de semana iba con amigos a cines de barrio que ya no existen: Aconcagua, Parque, 25 de Mayo, Eden Palace, Argos, Mignon. Años después, a la sala Lugones, la Cinemateca de Hebraica y el IFT.

En 1976 decidí hacerme hincha de Atlanta. Ese año, los militares se llevaron de la escuela a mi maestro de geografía y lo desaparecieron.

Escribo desde que era adolescente. Estudié un año Abogacía y dos años Letras y abandoné. Hice diferentes trabajos mientras seguía escribiendo y leyendo por mi cuenta. El más raro: por un día fui Papá Noel en el mercado navideño de la Gare de l’Est en París. El más duradero: carpintero, durante más de quince años. Desde 2008 trabajo como traductor del francés y coordinador de talleres de escritura.

En 1989 viví en Brasil, en 1990 en la Patagonia y en 1994-95 en París, pero cada vez volví a Buenos Aires.

Estoy casado y tengo una hija y un hijo.